El impacto de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que azotó la provincia de Valencia en octubre de 2024 dejó tras de sí un panorama desolador. Muchas familias vieron sus viviendas severamente afectadas, enfrentándose a la pérdida de bienes materiales y a la urgente necesidad de reconstruir sus hogares. En este contexto, la solidaridad se convirtió en un pilar fundamental para la recuperación, y los masones de la provincia de Valencia desempeñaron un papel clave en la asistencia a los damnificados.

Desde los primeros días tras la catástrofe, el Comité de Ayuda a los Afectados por la DANA en la Provincia de Valencia, encabezado por el Gran Maestro Provincial, R. H. Rodney Charles Bignell, y coordinado por el Gran Hospitalario Provincial, V. H. Chris Ward, se movilizó para ofrecer apoyo a las comunidades afectadas. Realizaron una labor destacada y encomiable en dicho comité el V. H. Matthew James, Gran Secretario Provincial, el V. H. Peter Johnson, Gran Mayordomo de Beneficencia Provincial, y el V. H. Sergio Pereira, Asistente del Gran Secretario Provincial, tanto en la planificación, la recaudación, el transporte de bienes de primera necesidad, así como en las entrevistas con los responsables de las corporaciones locales y las propias familias asistidas.

Su labor inicial se enfocó en la distribución de bienes de primera necesidad como alimentos, agua potable y productos de higiene, buscando cubrir las necesidades básicas de las familias damnificadas. Sin embargo, con el paso del tiempo y tras evaluar la situación de los afectados, la estrategia de ayuda evolucionó hacia la prestación de asistencia material directa, con el objetivo de facilitar el regreso de las personas a sus hogares en el menor tiempo posible.

Un enfoque centrado en la dignidad y la autonomía de los afectados

Una de las prioridades del Comité de Ayuda fue garantizar que la asistencia proporcionada tuviera un impacto real en la recuperación de las familias afectadas. Para ello, se estableció una estrecha colaboración con el departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Aldaia, una de las zonas más golpeadas por la tormenta. Gracias a esta coordinación, se logró identificar de manera más precisa a las familias más vulnerables y priorizar el trabajo según sus necesidades específicas.

El esfuerzo se centró principalmente en familias monoparentales con niños, organizando reuniones con cada una de ellas para escuchar sus historias, evaluar sus necesidades y entender sus prioridades. Además, en un gesto de respeto y autonomía, se les dio la posibilidad de elegir sus propios proveedores de mobiliario y enseres, evitando que dependieran de artículos de segunda mano. Esto no solo permitió que las familias recuperaran sus hogares con elementos nuevos y funcionales, sino que también les devolvió cierta normalidad y dignidad en un momento de dificultad.

Acciones concretas para la reconstrucción

El apoyo de los masones no se limitó a la distribución de bienes, sino que también se materializó en la rehabilitación de viviendas. Hasta la fecha, se han llevado a cabo diversas intervenciones, incluyendo:

– Familia 1: Instalación de una nueva puerta principal blindada y una cocina completamente equipada con electrodomésticos.

– Familia 2: Sustitución de la puerta principal, compra de muebles nuevos para el salón y equipamiento de dos dormitorios con camas y mobiliario infantil.

– Familia 3: Instalación de una nueva cocina con electrodomésticos, renovación de puerta y ventana de la cocina, revoque de paredes y colocación de nuevos suelos.

– Familia 4: Retiro y almacenamiento de muebles y objetos personales durante las obras de reparación, renovación de paredes y suelos en toda la vivienda, e instalación de una cocina completamente nueva con electrodomésticos.

Estas acciones han permitido que varias familias puedan regresar a sus hogares en condiciones dignas y seguras, acelerando su proceso de recuperación tras el desastre.

Solidaridad en Navidad: apoyo emocional para los más pequeños

Conscientes de que la catástrofe no solo afectó los bienes materiales, sino también el bienestar emocional de muchas familias, los masones de Valencia organizaron actividades especiales durante las festividades navideñas. El pasado 20 de diciembre, visitaron los colegios de Aldaia para repartir regalos y dulces a niños de entre 5 y 12 años. Posteriormente, el 3 de enero, hicieron entrega de juguetes a las familias que recibieron ayuda en la reconstrucción de sus viviendas, así como a los miembros de la Asociación Cala Mare de Catarroja.

Esta iniciativa buscó devolver la alegría a los más pequeños y hacer que, a pesar de las dificultades, pudieran disfrutar de la magia de la Navidad. Además, se ha establecido el compromiso de continuar con esta entrega de regalos a los niños de Aldaia en cada Navidad futura, como un gesto de apoyo y solidaridad duradera.

Un esfuerzo colectivo: financiamiento y colaboración internacional

Desde el inicio de la campaña de ayuda, se han recaudado aproximadamente 29.000 euros gracias a donaciones individuales, contribuciones de logias dentro de la provincia, actividades de recaudación de fondos y aportes de instituciones como el Fondo Benevolente de la Marca (“Mark Benevolent Fund”) de Inglaterra y la Gran Logia de Rumania. Este respaldo financiero ha sido fundamental para llevar a cabo las iniciativas de reconstrucción y asistencia a los damnificados.

El Gran Maestro Provincial permitió una gestión ágil de los fondos, autorizando la toma de decisiones inmediatas sin necesidad de recurrir a un comité financiero. Esto garantizó que la ayuda llegara rápidamente a quienes más la necesitaban, evitando retrasos burocráticos en la respuesta a la emergencia.

Conclusión: una labor que deja huella

Con la activación de fondos gubernamentales y de la Unión Europea para la recuperación de las zonas afectadas, el trabajo del Comité de Ayuda a los Afectados por la DANA está llegando a su fin. No obstante, la labor realizada por los masones de la provincia de Valencia ha dejado una huella imborrable en la vida de muchas familias.

El esfuerzo desplegado ha sido un testimonio de solidaridad y compromiso, logrando no solo la reconstrucción de viviendas, sino también la renovación de la esperanza en quienes lo perdieron todo. Como destacó el Gran Hospitalario Provincial, V. H. Chris Ward: “Estamos eternamente agradecidos por el amor, el apoyo y la comprensión que hemos recibido de toda nuestra maravillosa Obediencia, y especialmente del apoyo de nuestro Gran Maestro y del Gran Hospitalario”.

El trabajo de los masones en esta crisis ha demostrado, una vez más, el valor de la fraternidad y la ayuda desinteresada en los momentos de mayor necesidad.

 

VH Jorge Juan Prieto Cueto

Asistente del Gran Maestro Provincial – Gran Logia Provincial de Valencia