F.A.Q

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¿Es la Francmasonería una religión?

No, la Francmasonería no es en ningún sentido una religión ni un sustituto de ésta. La Francmasonería no pretender cambiar la religión de aquel que llama a las puertas de sus Logias. En la masonería no se inculca ninguna religión ni se exige devoción a nadie. El único requisito es creer en un dios, cualquiera que sea. Es por ello que hay masones cristianos, judíos, mahometanos, brahmánicos o budistas.

Los miembros deben ser realmente hombres libres y de buenas costumbres, libres de pensamiento y, dispuestos para el aprendizaje, tolerantes y que respeten todas las opiniones sinceramente profesadas, es decir, exentas de fanatismo, egoísmo y supersticiones, por eso no hay distinciones de raza, de creencias religiosas, de inclinaciones políticas.
La Francmasonería no tiene un sistema de dogmas que deba ser creído, ni sus rituales son sacramentos que otorguen un poder o virtud al que por ellos pasa, ni ofrece una vía de salvación.

¿La Masonería es una Secta?

Primero habría que definir lo que es una secta, dado el actual abuso que se está haciendo de este término. Si el término “secta” se usa en el sentido original y neutral de subgrupo disidente dentro de una religión, la masonería ciertamente no es una secta, ya que no forma parte de ninguna religión, ni ella misma es una religión, como se dijo anteriormente.
Si el término “secta” se usa en sentido peyorativo de grupo religioso, con un fuerte liderazgo carismático, que somete y regula todos los aspectos de la vida de sus miembros, calificar a la Masonería como “secta” es un ejercicio de cinismo doloso o de ignorancia culpable. La Masonería no es un grupo religioso ni una religión. Tampoco tiene un liderazgo de tipo carismático, sino democrático y, desde luego, ni somete ni regula los aspectos de la vida de sus miembros más que a través de principios éticos genéricos como el de la tolerancia, la honradez…, principios que, por lo demás, son compartidos por las sociedades democráticas.
Calificar a la Masonería como secta, tal como hacen algunas organizaciones ultramontanas religiosas, no es más que un acto de intoxicación propagandística que nos da la altura moral de quien lo hace.
Una actitud sectaria es justamente lo contrario de lo que se persigue en Masonería.
Una secta es un grupo coercitivo donde se limita, en base de unos pretextos religiosos o filosóficos la libertad del individuo, la libertad de opinión, de reunión, de expresión y de acción a nivel individual y social.
La masonería promueve la absoluta libertad del individuo y la absoluta libertad de conciencia. Por lo tanto estaría en la órbita opuesta de los intereses de cualquier secta.
Otra prueba de que la Masonería no es una secta es que no hace proselitismo, no busca adeptos.

¿Tiene algo que ver la Masonería con el ocultismo o con el satanismo?

Para nada. La Masonería no tiene nada que ver con el satanismo, a pesar de que algunos parezcan a estas alturas empeñados en creer la farsa organizada en el siglo pasado (y posteriormente confesada) por Leo Taxil.
Respecto al ocultismo, la Masonería nada tiene que ver con ello. Además, como ya se ha dicho, la Masonería no es ninguna religión y el ocultismo o el esoterismo son, casi siempre, formas religiosas.

¿Entonces la Francmasonería no es una sociedad iniciática?

Si se entiende por sociedad iniciática una sociedad en la que para entrar es necesario pasar por cierto ritual, que además hay unos escalones de progreso que sus miembros van pasando, y que tiene una cierta enseñanza, entonces sí es una sociedad iniciática.
Si se entiende por sociedad iniciática una sociedad que preserva o tiene una “sabiduría oculta”, pues decididamente no. La Francmasonería no preserva ninguna “sabiduría oculta” ni ningún poder especial.

¿Por qué dice que es filosófica?

Porque orienta al hombre hacia la investigación racional de las leyes de la naturaleza, invita al esfuerzo del pensamiento que va desde la simbólica representación geométrica hacia la abstracción metafísica, busca en la reflexión filosófica la penetración del sentido espiritual del movimiento de la historia, contempla en cada tiempo histórico las nuevas inspiraciones doctrinarias y asimila de cada sistema filosófico lo que pueda significar un aporte al patrimonio de la verdad abstracta, más allá del tiempo y del espacio.

¿Y por qué es filantrópica?

Porque practica el altruismo, desea el bienestar de todos los seres humanos y no está inspirada en la búsqueda de lucros personales de ninguna clase. Sus esfuerzos y recursos están dedicados al progreso y felicidad de la especie humana, sin distinción de nacionalidad, raza, sexo ni religión, para lo cual tiende a la elevación de los espíritus y a la tranquilidad de las conciencias.

¿Y progresista?

Es progresista porque enseña y practica la solidaridad humana y la absoluta libertad de pensamiento. La Masonería tiene por objeto la búsqueda de la verdad desechando el fanatismo, abordando sin prejuicios todos los nuevos aportes de la invención humana, estudia la moral universal y cultiva las ciencias y las artes sin poner obstáculo alguno en la investigación de la verdad.

¿Por qué visten con mandiles y bandas?

Porque es una fraternidad muy antigua y conserva sus tradiciones que datan de los tiempos de la Edad Media, además de que cada color o figura tiene un significado especial en las ceremonias o en las juntas.

¿Hay algo que prohíban comer, beber, celebrar o hacer?

Nada. Lo único que se recomienda es que se haga con moderación, sin excesos.

¿Cómo actúa la Masonería en Política?

Estamos ante otro tópico. La Francmasonería no tiene objetivos políticos, ni actuación política.
Ello no quiere decir que sus miembros no puedan tener una posición política y, de hecho, entre los francmasones ha habido muchos políticos, cuyas ideologías han representado un amplio espectro, que va desde posiciones conservadoras hasta posiciones izquierdistas, con lo cual no es posible pensar en una mano rectora que estuviera tras ellas.
Nuestros fines no son políticos aunque a veces las logias hayan tenido que manifestarse en algún asunto político. Sin embargo y aunque en las reuniones está prohibido hacer cualquier tipo de proselitismo (propaganda, promoción) de tipo político, el masón no debe estar al margen de los grandes problemas políticos de los pueblos y del mundo entero y sobre todo de asuntos que nos afectan como organización o como sociedad. Por ejemplo, asuntos relacionados con la libertad de expresión, de reunión, etc.
Como ve, la Masonería no es una asociación política ni puede confundir su actividad con la de ningún partido político. El masón conserva fuera de la Logia, como individuo, toda su libertad de ciudadano y puede dedicar la energía de su entusiasmo al servicio de sus ideales.
Los masones, como tales, no irrumpimos a la vida pública como institución, sino cuando se hace necesaria nuestra acción conjunta para atemperar los espíritus y fijar la senda del progreso dentro de la fraternidad y convivencia humanas, fomentando la paz, la solidaridad y la igualdad entre todos los seres humanos, promoviendo la democracia, el respeto a la Ley, a la autoridad legítima, y proclamando los principios que deben regir la conducta humana y social.

¿Hay un gobierno masónico mundial?

Aunque la Masonería está establecida en más de 150 países, a lo largo y ancho del mundo y cuenta con más de diez millones de afiliados, respetados en todos los lugares por los gobiernos y organizaciones dada su alta formación moral y ética, no cuenta con un “gobierno masónico mundial”. Muchas Órdenes Masónicas establecen relaciones internacionales entre las distintas obediencias a manera de las relaciones diplomáticas entre potencias o naciones para regular asambleas o congresos, intercambiar noticias o coordinar acciones de común interés para todos los miembros.

¿De quiénes dependen los masones?

Institucionalmente todo miembro debe pertenecer a una Logia que generalmente está compuesta por 30 ó 50 miembros y es totalmente independiente en la esfera de su competencia, sólo limitada por las facultades que las Logias cedieron voluntariamente a la Gran Logia a través de los Estatutos, Constitución y Reglamentos Generales, a efectos de una organización nacional más efectiva.
Cuando se presta el juramento en la masonería queda bien explícito que allí no hay nada ni contra la religión, ni contra la política, ni contra el país, ni contra el Estado.

¿Cómo encuadra lo dicho sobre la Masonería con P2?

La Propaganda Due era una Logia Masónica regularmente constituida dentro de la esfera de la Gran Logia de Italia. En determinado momento, en la década del 60, las autoridades de la Gran Logia advirtieron algunas conductas desviadas del sendero masónico, advirtiendo a la Logia para que retorne a su cause masónico regular.
Ante la desobediencia de la Logia, ésta fue separada de la estructura masónica, descubriéndose después de algunos años el acierto de esta decisión, ya que las actividades de ese grupo presidido por Licio Gelli nada tenía que ver con las actividades masónicas su objeto eran dudosas operaciones financieras, hasta tal punto que anudó estrechos lazos con autoridades del Vaticano que se vieron implicadas.
La explicación que da el Gran Oriente de Italia es la que cito a continuación: “En el Grande Oriente d’Italia ha siempre existido, desde los tiempos de Garibaldi, una Logia compuesta por personas importantes que preferían no dar cuenta de su pertenencia a la Institución, sobretodo para evitar el problema de los “postulantes”. Por este motivo la Logia ha sido llamada “Logia cubierta”. A partir del año 1960 esta Logia (“Propaganda 2 “, más conocida como “P2”), dirigida por un masón toscano, Licio Gelli, sufrió una degeneración de tipo esencialmente monetario, se hacían negocios en los cuáles participó una minoría de sus miembros. Nació un escándalo que, a causa de la notoriedad de algunos de los personajes implicados, creció mucho en cuanto se desencadenó una campaña periodística de extraordinaria virulencia. De las acusaciones de malversación se pasó a las de “golpismo”. La Corte Suprema de Justicia de Roma el 16 de abril de 1994, declaró infundada la acusación de conspiración política y absolvió Gelli. El caso se desinfló pero dejó tales cicatrices en el Grande Oriente d’Italia que, después de esta amarga experiencia, se ha creado una ordenación que prohíbe las Logias “cubiertas”.

¿Hacen beneficencia los masones?

Individualmente, cada masón aporta con dinero o con trabajo a instituciones sin fines de lucro cuyo objeto sea el bien común, como Escuelas, Bibliotecas, ONG’s, Hospitales, Asilos, etc. Institucionalmente, tanto la Gran Logia de España como el Supremo Consejo del grado 33 también lo hacemos con Instituciones con las que tenemos acuerdos. En Inglaterra, Francia, EE.UU. o Sudamérica existen Hospitales, Residencias de 3ª edad, Residencias para Huerfanos, Escuelas, Blibliotecas, Universidades, Campamentos de Verano, etc. que pertenecen a la Masonería.

¿Por qué solo los hombres pueden ser masones?

No necesariamente, aunque esa es la tradición oficial. Pese a que la gran mayoría de las logias están compuestas por hombres, existen algunas logias eminentemente femeninas desde hace muchísimos años en el ámbito internacional.

Entonces, ¿hay mujeres en la Francmasonería?

La respuesta es sí. Lo que no quiere decir que haya consenso en ese tema. En la actualidad, muchas Instituciones siguen sin admitir la presencia de mujeres.

La Masonería está esparcida por todo el mundo y en cada lugar adopta las costumbres y tendencias del medio que sean compatibles con sus principios. Así, está generalizada en todas partes la Masonería masculina, lo que no impide que en algunos países se practique la Masonería femenina y/o mixta. La razón que explica la existencia mayoritaria de la Masonería masculina está en el hecho histórico de respeto a uno de los documentos fundadores de la Francmasonería especulativa, las “Constituciones de Anderson”, en las cuales se dice explícitamente que no se debe admitir mujeres en ella.
Luego existe el que los ritos serían incompatibles, un rito masculino iniciaticamente no es el apropiado para las mujeres, por lo tanto debe de existir un rito iniciático propio para ellas.

¿Qué diferencia una Gran Logia de un Gran Oriente?

Una Gran Logia o Gran Oriente no es más que una federación de Logias que, a su cabeza, tienen los mismos cargos que una Logia y que, al igual que ésta, está regido/a por un reglamento, generalmente conocidos como “Constituciones” Las diferencias entre ambas formulas son prácticamente administrativas.

¿Y qué es la “Masonería Regular”?

La denominada “Masonería Regular” es la corriente mayoritaria de la francmasonería, que sigue el modelo de masonería anglosajona, de ahí que en muchas ocasiones se le conozca como “masonería anglosajona”:

  • (a) Exige de sus miembros la creencia en un Ser Superior. Sin exigir a sus miembros o futuros miembros creencias religiosas determinadas, ya que considera que la conciencia del masón es libre y que no le compete entrometerse en ella.
  • (b) No se admiten a mujeres.
  • (c) De los temas tratados en Logia, se excluyen taxativamente aquellos que tienen que ver con política o religión.
  • (d) Tiene una vocación de intervención para la mejora social.

¿Qué relaciones mantienen entre sí la masonería regular y la irregular?

No se mantienen relaciones de ningún tipo, ya que las Grandes Logias o Supremos Consejos “regulares” consideramos que los masones “irregulares” han incumplido los principios de la masonería.
Cosa totalmente diferente es la relación que se mantiene en el ámbito personal. La Fraternidad, al final, puede a veces más que las actitudes de las organizaciones masónicas.

¿Cuál es la situación en el Estado Español a este respecto?

Frente a esa teoría del poder masónico y el contubernio que explotan algunos periodistas, la situación es muy distinta. En primer lugar, no se puede hablar de masonería en singular. En estos momentos, en España hay varias masonerías diferentes con un denominador común -la ideología-, hay una masonería regular reconocida por más de 1000 grandes logias entre las que se encuentran Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, toda Sudamérica y Australia; otra que está más en relación con Francia y Bélgica; una exclusivamente masculina, otra exclusivamente femenina y una mixta; unas masonerías más ritualísticas y otras que se proyectan más hacia el exterior en lo socio-político.
Existe la Gran Logia de España, fundada en 1992 que integró dentro de ella al Gran Oriente Español Unido y al Gran Oriente Español y un Supremo Consejo del grado 33, fundado en 1811, ambas Instituciones pertenecen a la regularidad y en la actualidad son las Organizaciones más numerosas que trabajan en el Estado Español, con unos 2000 afiliados.
Existe además una Gran Logia Femenina, que no admite iniciar hombres, con logias en Madrid, Barcelona y otras ciudades de España.
También está la Gran Logia Simbólica Española, obediencia mixta.
Existe además la Orden Masónica Mixta Internacional “Derecho Humano” (DH), que es la organización masónica mixta más antigua.

Y nos encontramos también con algunas logias individualmente afiliadas al Gran Oriente de Francia o la Gran Logia de Francia.
Resulta difícil establecer el número de miembros que tiene la masonería “irregular”, aunque no creo que superen los 500. En todo caso es muchísimo menor que el de la Masonería regular.

¿Por qué la Masonería sigue siendo poco conocida y son tan pocos?

Hay logias, que están esforzándose en «salir del armario»: darse a conocer, demostrar que no tienen cuernos ni rabo. Se tuvo relativamente fácil empezar de cero, una vez muerto Franco. Pero en vez de una masonería única, fuerte, con ideas claras, surgieron grupúsculos que a veces interfieren incluso dentro de una misma obediencia. Y eso no facilita el trabajo.
Pero el caso, es que no somos tan pocos, en España hasta al final de la República, la Masonería Española contaba con más de 15000 miembros, y a nivel mundial la masonería regular a la que pertenece la Gran Logia de España y el Supremo Consejo del grado 33 cuenta con más de 4.000.000 de miembros.

¿Cuáles son los valores que enseña la Francmasonería?

La Masonería enseña y fomenta:

  • (1) El amor fraternal que lleva a considerar con tolerancia y respeto las opiniones de los demás, por muy desacertadas que nos parezcan.
  • (2) La verdad como fundamento de las relaciones entre los francmasones y en las relaciones humanas.
  • (3) La solidaridad entre los francmasones que lleva a auxiliar a los hermanos que están en desgracia.

Todos estos valores que enseña y promueve la Francmasonería cimientan y dan sustento a la relación entre los francmasones, pero al mismo tiempo les enseñan el valor de vivir su relación con el resto de la humanidad considerándolo a la luz del principio de la Hermandad de todos los hombres y mujeres.

¿Qué se necesita para entrar a la masonería?

Primero que nada un deseo sincero de ayudar a los demás, de aprender de los demás y de crecer como persona, cualquiera con un deseo de formarse y de ser útil a su sociedad en una línea de búsqueda de mayor fraternidad, tolerancia, pacifismo, derechos del hombre… Pero esto lleva consigo un componente interno, ritual, simbólico.
La mayor parte de las masonerías tienen prohibido hacer proselitismo. Hay otros sistemas de acceso. No somos partidos políticos ni asociaciones convencionales: se ha de pasar por un rito de iniciación. No es una inscripción, una cuota y tu carné; es un proceso de perfeccionamiento, una especie de escuela.
Esa es una de las razones del lento crecimiento porque no buscamos a los candidatos. Cada uno de nuestros miembros ha venido de su propia libre y espontánea voluntad, después de haber indagado como puede ser presentado por uno de nuestros miembros (aunque no es indispensable) o haber sido invitado por algún otro; luego realiza su petición de ser incorporado si reúne las condiciones establecidas que son: ser una persona que haya cumplido su mayoría de edad según las leyes del país, tolerante, no dogmática, tenaz, racionalista, de un reconocido comportamiento ético y con un gran interés por progresar intelectual y/o espiritualmente en una atmósfera de respeto mutuo.

¿Cuesta mucho pertenecer a la Masonería?

No. Podríamos decir que está al alcance de cualquier persona. La cuota mensual equivale a la de un gimnasio de tipo medio.

(* Texto: R.H. Galo Sánchez Casado)

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